Comunidad de Cristo

Creencias Básicas

Creencias Básicas

Las Buenas Nuevas de Jesucristo están en el centro de nuestra fe y creencias de la Comunidad de Cristo. Somos una comunidad mundial que está comprometida a seguir a Jesús, hacer llegar el reino de Dios, y juntos busca la presencia reveladora y renovadora del Espíritu Santo. Ofrecemos nuestras creencias básicas, no como la última palabra, sino como una invitación abierta para todos a embarcarse en la aventura de discipulado. Al buscar la guía continua de Dios, le animamos a toda persona que estudie las escrituras y piense sobre sus experiencias al involucrarse en la vida de la iglesia.

Dios

Creemos en el único eterno, viviente Dios que nos encuentra en el testimonio de Israel, es revelado en Jesucristo y que mora en la creación como el Espíritu Santo.  Afirmamos la Trinidad – Dios que es una comunidad con tres personas. Todas las cosas que existen deben su ser a Dios: misterio más allá que el entendimiento y amor más allá de nuestra comprensión. Este Dios solo es digno de nuestra adoración.

Jesucristo

Creemos en Jesucristo, Hijo del Dios viviente, la Palabra hecha carne, el Salvador del mundo, totalmente humano, totalmente divino. Por la vida de Jesús y sus ministerios, muerte y resurrección, Dios reconcilia al mundo y rompe los muros que dividen. Cristo es nuestra paz.

Proclamamos a Jesucristo

El Espíritu Santo

Creemos en el Espíritu Santo, Dador de Vida, santa Sabiduría, verdadero Dios. El Espíritu se mueve por medio de y es sostenido por la creación; otorga la iglesia para misión; libera el mundo de pecado, injusticia, y muerte; y transforma discípulos. Donde quiera que encontremos amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, generosidad, fidelidad, gentileza, o auto-control, ahí está trabajando el Espíritu Santo.

Creación

Como una expresión de amor Divino, Dios creó los cielos y la tierra y todo lo que se encuentra en ellos, y lo llamó “bueno.” Todo pertenece a Dios y debe ser apreciado y usado justamente de acuerdo con los propósitos divinos. Dios ve a la creación como algo entero sin separación del espíritu y elemento. Dios llama a personas de todas generaciones a unirse con Dios como mayordomos en el cuidado amoroso de la creación..

La Humanidad

Cada ser humano es creado a la imagen de Dios. En Jesucristo, Dios tomó los limites de la carne humana de la y cultura, y es conocido por medio de ellos. Así que afirmamos sin excepción el valor de cada ser humano. También afirmamos que Dios bendijo a la humanidad con el don de libre albedrío: la habilidad de decidir a quién o qué vamos a servir.

El Pecado

Dios nos creó para ser agentes de amor y bondad. Sin embargo mal usamos nuestro libre albedrío individual y colectivamente. Tomamos el regalo de la creación y de uno mismo y los volteamos en contra de Dios y el uno del otro. Estamos en necesidad de divina gracia que solamente puede reconciliarnos con Dios y el uno con el otro.

La Salvación

El evangelio son las buenas nuevas de la salvación por medio de Jesucristo: perdón de pecados, y sanidad de la separación, quebrantamiento, y el poder de la violencia y muerte. No sólo son los individuos que necesitan esta sanidad pero también sociedades y la entera creación. Esta nueva vida es el regalo amoroso de la gracia de Dios que se convierte en nuestra por medio de nuestra fe. Al ceder nuestra vida a Cristo en bautismo entramos a la comunidad cristiana. Experimentamos salvación por medio de Jesucristo, pero afirmamos la gracia de Dios que no tiene límite y el amor de Dios es más grande que el que nosotros conocemos.

La Iglesia

Dios quiere que la fe cristiana sea vivida en compañía con Jesucristo y con otros discípulos en servicio al mundo. La iglesia de Jesucristo esta compuesta por aquellos que responden al llamamiento de Jesús. La Comunidad de Cristo es parte de todo el cuerpo de Cristo. Somos llamados a ser un pueblo profético, proclamando la paz de Jesucristo y creando comunidades donde todos serán bienvenidos y traídos a una relación renovada con Dios, y donde no habrá pobre.

Revelación

Afirmamos que el Dios Viviente está siempre revelándose al mundo en el testimonio de Israel, y sobre todo en Jesucristo. Por medio del Espíritu Santo continuamos escuchando a Dios hablar hoy. La iglesia es llamada a escuchar juntos por lo que el Espíritu está diciendo y entonces responder fielmente.

Escritura

Las Escritura son escritos inspirados por el Espíritu de Dios y aceptado por la iglesia como una expresión normativa de su identidad, mensaje y misión. Afirmamos que la Biblia es la escritura fundamental para la iglesia. Además la Comunidad de Cristo usa el Libro de Mormón y Doctrina y Pactos—no para reemplazar el testimonio de la Biblia o mejorarla, pero porque confirman su mensaje que Jesucristo es la Palabra Viva de Dios. Cuando responsablemente es interpretada y fielmente aplicada, la escritura provee guía divina y perspicacia inspirada para nuestro discipulado.

Escrituras en la Comunidad de Cristo

Los Sacramentos

Los sacramentos son ministerios especiales dados a la iglesia para expresar la gracia de Jesucristo a sus seguidores y todos aquellos que él anhela tocar con su compasión. Los sacramentos celebrados por la Comunidad de Cristo son: bautismo, confirmación, La Cena del Señor, matrimonio, bendición de niños, imposición de manos para la oración de los enfermos, ordenación al sacerdocio, y la bendición del evangelista. En estos ministerios, Dios santifica elementos comunes de la creación para bendecir la vida humana, y para renovar y formar la iglesia para buscar el reino apacible de Dios.

Los Sacramentos

Discipulado

Ser un cristiano es más que sujetarnos a una lista de ideas correctas; se trata de obediencia radical a Jesús en cada parte de la vida. El amor sin medida de Dios nos libera para vidas de mayordomía responsable donde ofrecemos nuestros dones en servicio al reino de Dios. El discipulado es una jornada interna y externa. Jesús nos llama a seguirlo e invitar a otros a experimentar el poder transformador de su gracia.

Ministerio

El Ministerio es un servicio humilde ofrecido de acuerdo con el modelo de Jesús que llama a cada discípulo a compartir en ministerio al mundo. Algunos discípulos son llamados por Dios y puestos aparte por ordenación a oficios del sacerdocio para servir en la misión de la iglesia de en maneras especializadas. El Espíritu Santo da dones complementarios y habilidades a todos los discípulos para equipar el cuerpo de Cristo para su testimonio en el mundo.

El Reino de Dios

El Reino de Dios es el triunfo venidero de amor, justicia, misericordia y paz que un día abrazará a toda la creación. La vida y ministerio de Jesús fue la expresión viviente de esta promesa. Él enseñó a sus discípulos a orar por la venida plena del reino y los envió al mundo para ser emblemas vivientes de esa nueva creación. “Sión” expresa nuestro compromiso de anunciar el reino apacible de Dios en la tierra para formar comunidades centradas en Cristo en familias, congregaciones, vecindades, ciudades, y a lo largo del mundo.

Paz

La Paz es el Shalom de Dios: justicia, rectitud, integridad, y el bienestar de toda la creación. Jesús, el Príncipe de Paz, vino a predicar el reino y ser nuestra paz por medio de la cruz. El Espíritu Santo nos otorga para la búsqueda costosa de paz y justicia para todos.

Resurrección y Vida Eterna

¡Cristo ha resucitado! Entonces creemos que Dios es Dios de la vida, no de la muerte. Por fe compartimos la vida eterna aún ahora mismo. En Cristo, el amor de Dios finalmente vencerá todo lo que menosprecia y degrada la creación, aún la propia muerte. La Pascua también nos da la esperanza que el trágico sufrimiento y muerte de víctimas, a lo largo de la historia, no es la última palabra. Creemos que el Espíritu Santo transformará a toda la creación para compartir en la gloria de Dios.

El Juicio

El Dios viviente a quien servimos es un Dios de justicia y misericordia. Dios se preocupa de como tratamos a nuestros vecinos y enemigos y cómo usamos los regalos de la creación. Le importa supremamente a Dios cómo damos la bienvenida al pobre, al extranjero, al enfermo, al encarcelado, y al rechazado. Afirmamos que en la luz de la Escritura Jesucristo es abogado y juez de lo vivo y lo muerto.

El Tiempo Final

Seguimos adelante juntos en servicio a Dios, sabiendo que nuestra labor no es en vano. El futuro de la creación pertenece al Príncipe de Paz, no aquellos que oprimen, dominan, o destruyen. Al anticipar aquel futuro, nos dedicamos a buscar la paz de Cristo y seguirla. No sabemos el día o la hora de la venida de Cristo pero sabemos que sólo Dios es fiel. Con fe en Dios, Cristo y el Espíritu Santo, enfrentamos el futuro en esperanza y añoranza, y con la oración que Jesús no enseñó. “¡Venga tu Reino! ¡Hágase tu voluntad, en la tierra así como en el cielo!”