Comunidad de Cristo

Doctrina y Pactos Seccion 165

Durante tres años la Iglesia estudió devotamente las palabras de consejo dadas en el 2013. El Espíritu Santo confirma que la Iglesia sería bendecida al considerar este consejo para su inclusión en la Doctrina y Pactos. Este documento se ofrece humildemente para ese propósito como expresión de nuestro preciado principio de la Revelación Continua.

Mientras preparaba el documento final, permanecí abierto a más dirección divina que podría mejorar la comprensión de la Iglesia ahora o en el futuro. La dirección perfeccionó algunas oraciones. En varios casos, también agregó contenido por razones conocidas por Dios.

También consideré devotamente cuáles porciones de las palabras de consejo se aplicaban específicamente a cuando fueron dadas y no necesariamente necesitaban estar en Doctrina y Pactos. Así que, se han eliminado algunas frases. Esas frases ya han cumplido sus propósitos, o los conceptos que resaltaban se expresan suficientemente en otros lugares de Doctrina y Pactos.

El testimonio que doy es la certeza de que Dios, el eterno, con amor y paciencia guía a la Iglesia según los propósitos divinos. Agradezcamos esa guía. Que sirva como una senda de luz y esperanza para todos los que buscan seguir la voluntad de Dios:

A los concilios, quórums y órdenes, a la Conferencia Mundial y a la Iglesia:

1 a. Comunidad de Cristo, una visión divina es puesta ante ti. Presentada a lo largo de los años a través de diversas frases y símbolos inspirados, ahora se expresa a través de iniciativas en armonía con la misión de Jesucristo.

b. Como una empresa espiritual, sigue audazmente las iniciativas hacia el corazón de la visión de Dios para la Iglesia y la creación. Entonces, en respuesta a la percepción cada vez mayor sobre la naturaleza y la voluntad de Dios, sigue formando comunidades que vivan el amor y la misión de Cristo.

c. Invita amorosamente a otros a experimentar las buenas nuevas de la nueva vida en comunidad con Cristo. Las oportunidades abundan en tu vida cotidiana si eliges verlas.

d. Emprende acciones compasivas y justas que busquen abolir la pobreza y terminar con el sufrimiento innecesario. Busca la paz en la Tierra y para la Tierra.

e. No dejes que nada te separe de esta misión. Revela la intención divina para la salvación personal, social y ambiental; un testimonio de la plenitud del evangelio para la restauración de la creación.

f. Sigue alineando tus prioridades con esfuerzos locales y mundiales de la Iglesia para impulsar las iniciativas. Enfoques innovadores adicionales para coordinar la vida congregacional y apoyar a los grupos de discípulos y buscadores son necesarios para abordar las oportunidades de misión en un mundo cambiante.

2 a. Libera la plena capacidad de la misión de Cristo a través de la generosidad que imita la generosidad de Dios.

b. Escucha los testimonios de aquellos que responden generosamente. Sigue el anhelo de tu alma de volver a casa a la gracia y generosidad de Dios. Deja que la gratitud te muestre el camino.

c. Recuerda, un principio básico del discipulado es cultivar la misión de Cristo a través de los diezmos para la misión local y mundial según la capacidad real. Dar a otras organizaciones loables, aunque es una parte importante de la Respuesta Generosa del Discípulo, no debe disminuir o substituir los diezmos para la misión.

d. Diezmar es una práctica espiritual que demuestra la buena voluntad para dar cada dimensión de la vida de uno a Dios. Cuando es definida por la fe, el amor y el planeamiento esperanzado, incluyendo solucionar el endeudamiento imprudente, la capacidad para responder se vuelve mucho mayor de lo que se suponía inicialmente.

e. La mayordomía como respuesta al ministerio de Cristo es más que la donación individual. Incluye la generosidad de las congregaciones y jurisdicciones que dan a los ministerios mundiales de la Iglesia para fortalecer la comunidad en Cristo en todas las naciones.

f. Compartir para el bien común es el espíritu de Sión.

3 a. Encarna más completamente tu unidad e igualdad en Jesucristo. La unidad e igualdad en Cristo se alcanzan a través de las aguas del bautismo, confirmadas por el Espíritu Santo y sostenidas mediante el sacramento de la comunión. Abraza el significado completo de estos sacramentos y permanece espiritualmente unida en Cristo como nunca antes.

b. Sin embargo, no es correcto profesar la unidad e igualdad en Cristo a través de los pactos sacramentales y luego negarlas con actitudes, palabras o acciones. Tal comportamiento hiere al cuerpo de Cristo y niega lo que eternamente se resuelve en la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.

c. No entiendes completamente muchos procesos interrelacionados de la creación humana. A través de su maravillosa complejidad, la creación produce diversidad y orden.

d. No te consumas con la preocupación sobre la variedad en tipos y características humanos cuando los veas. Preocúpate apasionadamente sobre formar comunidades inclusivas de amor, unidad e igualdad que revelen la naturaleza divina.

e. La unidad e igualdad en Cristo no significan uniformidad. Quieren decir Unidad en la Diversidad e identificarse en un amor como el de Cristo con las circunstancias de los otros como si fueran propias. También significan la oportunidad plena para que la gente experimente el valor humano y los derechos relacionados, incluyendo expresar los dones dados por Dios en la Iglesia y la comunidad.

4 a. Respecto al sacerdocio, Dios llamará a quien Dios tenga que llamar de entre los discípulos fieles, según sus dones, para servir y alcanzar a toda la humanidad.

b. Las políticas del sacerdocio desarrolladas a través de la sabiduría y la inspiración proporcionan una manera clara para que los discípulos respondan al llamado. También definen la diferencia entre la percepción de un llamado potencial y la necesidad de alinear la propia vida con los principios de comportamiento y relaciones morales que fomenten el bienestar de la comunidad de la Iglesia.

5 a. El crecimiento y guía espirituales enriquecen la participación en la misión de Cristo. El evangelista presidente y la Orden de los Evangelistas, con sus colegas en el ministerio, deberán concentrarse en formar espiritualmente comunidades de discípulos y buscadores que vivan profunda y generosamente en el Espíritu de Cristo.

b. Da el sacramento de la bendición evangelista no sólo a los individuos y a las congregaciones, sino a las familias, hogares y grupos que buscan la guía espiritual para darse a sí mismos más completamente a la misión de Cristo. Nada en estas instrucciones deberá interpretarse para disminuir la importancia del sacramento de la bendición evangelista para los individuos.

6 a. Querida Comunidad de Cristo, no sólo hables y cantes de Sión. Vive, ama y participa como Sión: los que se esfuerzan en ser visiblemente uno en Cristo, entre quienes no hay pobres u oprimidos.

b. Como cuerpo de Cristo, lleva cariñosa y pacientemente el peso de la crítica de aquellos quienes vacilan en responder a la visión divina del valor humano y de la igualdad en Cristo. Esta carga y bendición es tuya para propósitos divinos.

c. Y, recuerda siempre que, el camino del amor sufrido que conduce a la cruz también conduce a la resurrección y a la vida eterna en la comunidad imperecedera de Cristo de unidad y paz. Confía en esta promesa.

Stephen M. Veazey
Presidente de la Iglesia