Comunidad de Cristo

La Respuesta Generosa del Discípulo

La Respuesta Generosa del Discípulo

Dios da y ama con gracia y generosidad. Recibimos. Dios provee “suficiente y de sobra” (Doctrina y Pactos 101:2f). Dios comparte en abundancia “medida buena, apretada, remedida y rebosando” (Lucas 6:38 RV). Discípulos que aman a Dios. Compartimos con otros en gratitud. Nos esforzamos por ser generosos. Reconocemos que todo lo que somos y todo lo que tenemos es un don de Dios.

El discipulado es un compromiso de toda la vida que de buena gana hacemos en respuesta a la maravillosa generosidad de Dios. Los discípulos le dan importancia a la buena administración de los recursos financieros y encuentran gran alegría a través del vivir generosamente.

Dios nos llama como discípulos de Jesucristo a ser generosos en todas las relaciones y compromisos. Ser discípulos generosos es alinear nuestras prioridades con las prioridades de Dios, es alinear nuestros corazones con el corazón de Dios.

Los discípulos fieles responden a una consciencia creciente de la generosidad abundante de Dios compartiendo de acuerdo con el deseo de su corazón, no por mandamiento ni compulsión. Libérense de las cadenas de la cultura convencional que principalmente promueven los intereses egoístas. Den generosamente de acuerdo con su capacidad verdadera. El gozo y la paz eterna esperan a los que crecen en la gracia de generosidad que fluye de corazones compasivos sin pensar en ganancia. ¿Podría ser diferente en el dominio de Dios, quien eternamente da todo por causa de la creación?—Doctrina y Pactos 163:9

Una palabra que usamos para describir la administración financiera de recursos es “mayordomía”. Nuestra mayordomía define el grado en el que podemos compartir generosamente, ahorrar sabiamente y gastar responsablemente. Los siguientes seis principios de la Respuesta Generosa del Discípulo nos orientan para vivir nuestra mayordomía de recursos:

Recibir los regalos de Dios

Dios da a cada persona una gracia ilimitada y un amor inagotable. Los regalos de Dios para cada uno de nosotros son expresados a través de la vida y ministerio de Jesucristo. 

Responder fielmente

Cuando respondemos fielmente al ministerio de Jesucristo, somos responsables el uno al otro, a Dios y a nosotros mismos. Nuestra respuesta a los regalos de Dios de amor y gracia es para servir a otros y permitir que la generosidad se convierta en parte de nuestra naturaleza.

Alinear el corazón y el dinero

Administrar el dinero que tenemos, no importa la cantidad, expresa nuestro deseo de amar y ayudar a Dios, a los vecinos, a nosotros mismos y al mundo. Cuando enfocamos nuestro dar a los propósitos de Dios, nuestros corazones se alinean más con el corazón de Dios. 

Compartir generosamente

Diezmar es una práctica espiritual. Es un regalo de acción de gracias a Dios en respuesta a los regalos generosos de Dios para nosotros. Cuando compartimos nuestros diezmos, la iglesia puede difundir gozo, esperanza, amor y paz en todo el mundo para que otros puedan experimentar la generosidad de Dios, también. 

Ahorrar sabiamente

Ahorrar es una forma de preparar el futuro. Nos da la oportunidad de extender nuestro amor y crear un mañana mejor para nuestras familias, amigos, la misión de la iglesia y el mundo. 

Gastar responsablemente

El gasto responsable es un compromiso para vivir una vida saludable y feliz junto a Dios y a los demás. Las enseñanzas de Jesús nos desafían a tomar decisiones sobre el estilo de vida que a menudo son contracultural.